SYMBOLOS

Revista internacional de
Arte - Cultura - Gnosis

TABERNA HERMÉTICA
Comedia radiofónica VII

MAHABHARATA
Primera parte

MARÍA CORREA
BEATRIZ RAMADA

(Sintonía Taberna Hermética)

(Silencio)

Voz del Ateneo: Habiendo saludado a la Deidad Suprema (Narayana), y al más alto de todos los seres masculinos (Vara) y también a la diosa del Aprendizaje (Saraswati), ¡gritemos éxito!”.1

(Música locutores)

Locutor 1: Nos alegra darles de nuevo la bienvenida a “Taberna Hermética”, que como ya saben es un espacio radiofónico auspiciado por Hermes, dios con el que siempre podemos contar en nuestra aventura en pos del Conocimiento.

Locutor 2: Celebramos aquí también la labor del Ateneo del Agartha, actores de un destino cuyo afán es retornar al Origen, a la Unidad, simples palabras para definir el Gran Viaje, la gran gesta a la que aspira el héroe reconociéndose a Sí mismo. Así que (con énfasis) muchos agradecimientos a los miembros de esta entidad que participan hoy dando voz, revivificando, los textos en esta nueva entrega de “Taberna Hermética”.

Locutor 3: Y es precisamente sobre ese viaje de Conocimiento al que se refieren todas las escrituras sagradas de todos los tiempos y lugares, escritos nacidos de una inmensa generosidad para mantener viva la posibilidad de volver al Centro Arquetípico. Pues sí, desde la salida del Paraíso el ser humano ha ido cayendo progresivamente en el pernicioso olvido que conlleva el descenso cíclico.

Locutor 1: Es el Ser mismo el que en estos estados caídos no recuerda su auténtico ser y precisa ir tomando dosis de Realidad para regenerarse y volver a la conciencia de su Unidad, todo un proceso cósmico que pasa por el ser humano.

Locutor 2: El que hoy difícil lo tiene, más bien imposible, si no fuese por todas las páginas a las que antes te referías de los textos inspirados por la deidad patrona de la escritura, conocida y aliada de todo auténtico escriba humano. Y será precisamente a una de estas obras a la que hoy dedicaremos este espacio.

Locutor 1: La tradición inspirada rechaza la ambición, la competición y los modelos cuantitativos.

Locutor 3: Y hablando de espacios y ciclos… hoy viajaremos hacia Oriente, más concretamente a la India, para sumergirnos en el Mahabharata, que junto con el Ramayana, conforman las dos grandes epopeyas de la tradición hindú.

(Música cómicos)

Voz de cómico 1: Qué ambiente más exótico hay hoy en la taberna.

Voz de cómico 2: Olor a incienso y a especias… y mira ¡un elefante escribiendo con su colmillo! ¿Por dónde habrá entrado?

Voz de cómico 3: Es nada menos que Ganesha, dios hindú que guarda las puertas del Conocimiento. Está escribiendo un gran libro que ha de instruir a los guerreros, concentrando en sus páginas todo el saber de la India.

Voz de cómico 1: ¿Te refieres al Mahabharata?

Voz de cómico 3: Sí, epopeya con más de cien mil versos o slokas, lo que lo hace ocho veces más largo que la Ilíada y la Odisea juntas.

Voz de cómico 2: ¡Uffff! Divino Ganesha ¡qué trabajazo!… y… ¿De qué va esta obra tan majestuosa?

Voz de cómico 3: De momento te puedo decir que el título hace referencia a Bharata, un rey legendario que legisló por largo tiempo en toda la India, y fue el que le dio a ésta su nombre, Bhárata-varsha, en sánscrito claro.

Voz de cómico 2: Dicho así, ¿en sus páginas reúne la esencia del pensamiento y la cultura india?

Voz de cómico 1: Sí, al parecer lo escribe el dios Ganesha al dictado del gran rishi Vyasa, el “compilador” de los Vedas, quien además está presente en toda la obra, incluso de forma literal, pues es el bisabuelo de los Pandavas y los Kauravas.

Voz de cómico 2: Qué nombres más raros ¿quiénes son estos?

Voz de cómico 1: Son los personajes principales del relato, unos primos que acaban a tortas. Sí, en todo este escrito abundan este tipo de nombres que tienen sentido en sánscrito, lengua ancestral y sagrada en la India, aún hoy.

Voz de cómico 3: En realidad más allá de eso el poema va definiendo lo hitos del viaje iniciático del héroe, en este caso personificado por los cinco hermanos Pandavas, y está muy relacionado con un final de ciclo.

Voz de cómico 1: ¿Os parece que brindemos por Ganesha?

Voz de cómico 2: Claro, por Ganesha, “Señor de las deidades” y eliminador de obstáculos. Y por Krishna, sin él nada sería.

Voz de cómico 3: También por Vyasa y por los Pandavas que nos hacen partícipes de su epopeya.

(Pausa musical. Mahabharat, all songs. “Segundo tema”)

(Música locutores)

Locutor 1: ¡Qué buena esta invocación a Ganesha! A este dios se le nombra el primero en todos los sacrificios, tiene funciones de intermediario y es un gran benefactor de los hombres, en la tradición occidental se lo asocia nada menos que a Hermes.

Locutor 2: Sin olvidar a Vyasa, “una entidad colectiva que ordenó y fijó definitivamente los textos tradicionales que constituían el Veda mismo”, “es decir la ciencia sagrada y tradicional por excelencia”.2

Locutor 3: Entidad perenne e inmemorial que cíclicamente reescribe los textos sagrados, realizando así una función de conservación y transmisión de la Ciencia Sagrada, análoga a la propia de la cadena áurea del hermetismo.

(Música de fondo. Anoushka Shankar, “Indian Classical Raga”)

Locutor 1: Se dice que “todo está en el Mahabharata”, una grandísima obra de la que nos gustaría destacar el diálogo, esencialmente metafísico, que se da entre el Pandava Arjuna y Krishna justo antes de empezar la gran batalla, la batalla de Kuruksetra, escenario sagrado que representa un lugar de purificación que también se encuentra en nuestro propio ser.

Locutor 2: Es la parte del Mahabharata que se conoce como el Bhagavad Gitâ y se traduce como el canto del “glorioso” y “venerable” o también del “dichoso”. Esta revelación de Krishna permite ir elevando el pensamiento al umbral del Misterio.

Voz del Ateneo: “En efecto, Bhagavat es un epíteto que se aplica a todos los aspectos divinos, y también a los seres que son considerados como particularmente dignos de veneración”.3

Voz del Ateneo: Hay una forma “interior” de leer este libro dándole su sentido profundo, que toma entonces el nombre de Atma-Gitâ.

Voz del Ateneo: Siendo Atma el “Principio espiritual universal que se mantiene siempre idéntico a sí mismo en los grados indefinidos de la existencia universal. Principio de la identidad, más allá de cualquier determinación”.4

Locutor 3: Este principio espiritual está presente en toda la epopeya. Empecemos ya el recorrido que nos llevará a ese momento cumbre del Mahabharata.

(Música locutores)

Locutor 1: Para comenzar vamos a tratar de ubicarnos y antes de nada señalemos que esta majestuosa obra contiene un simbolismo guerrero, comparable en ciertos aspectos al de la guerra santa de los musulmanes, de orden puramente interior.

Locutor 2: Lo narrado en la epopeya es una historia mítica, como toda historia verdadera y como tal tiene un valor simbólico, por lo que su poder actuante está sucediendo ahora, no es ajena a la propia alma como expresión de las leyes que rigen el Cosmos y al hombre.

Locutor 3: En cuanto a la forma, consta de dieciocho capítulos y un apéndice sobre la vida de Krishna, el octavo avatar de Vishnú, que encarna en la tierra para restaurar el orden o Dharma.

(Música de fondo. George Harrison, “My sweet Lord”)

Locutor 2: Vishnú, el Principio conservador o sustentador junto con Shiva, el principio transformador, y Brahma, la esencia radiante universal que preside a ambos sin ser activo ni pasivo, conforman la Trimurti hindú, los atributos indisolubles o aspectos divinos de Ishwara, la primera determinación increada del Principio totalmente incondicionado e indeterminado.

Locutora 1: Se dice que tras manifestar el mundo, el Principio Supremo, inmanente y omnipresente, penetra en él de nuevo, y que en todos los momentos cruciales de la humanidad bajo cualquiera de sus atributos se hace presente encarnando en una individualidad o entidad para guiar, o más bien enderezar, el destino de la humanidad.

Locutora 3: Acerca de la doctrina de los avatares o “manifestaciones divinas”, estrechamente ligada a la concepción de los ciclos cósmicos, podemos leer en el Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos de Federico González Frías:5

Voz del Ateneo: “El Avatâra es la encarnación de Brahmâ, aunque también hay ‘descensos’ de Shiva y de Vishnu para salvar a la humanidad de grandes peligros”.

Voz del Ateneo: Según los textos sagrados hindúes hay, entre otros menores, diez grandes avatares de Vishnú, el décimo está por llegar al final de este ciclo cósmico.

Voz del Ateneo: Krishna es el octavo en la serie, denominado “el atractivo” o “el obscuro”, y se dice que es la “encarnación del amor, de la felicidad divina que disipa el dolor”.6 Su descenso marca el final de la tercera de las cuatro Edades del Mundo, el Dvapara Yuga.

(Música locutores)

Locutor 1: Cronológicamente éste es el momento de los hechos narrados en el Mahabharata, atribuido a Vyasa.

Locutor 2: Nombre que, como ya hemos señalado, más bien designa una entidad cuya función es encarnada por diversos autores anónimos que a lo largo de varios siglos han compilado una gran cantidad de mitos de tradición oral.

Locutor 3: Como suele ocurrir en todas las tradiciones, en un momento dado por motivos cíclicos, fue necesario que estos mitos se recogieran por escrito para salvaguardarlos del olvido. Un olvido que se ha ido generalizando como antes decíamos.

(Música de fondo. Jayanthi Kumaresh & Shri R Kumaresh, “Strings Attached”)

Locutor 3: Por lo que es extraordinario que esta obra haya trascendido el tiempo y que siga de algún modo todavía viva en la India como referente para los humanos. Aún se estudia, se representa, se reescribe, se memoriza, se canta, se baila… Cada personaje del Mahabharata está vivo en ellos pues lo ven en los mismos individuos o seres que les rodean, y lo mismo con sus gestas, preocupaciones y avatares que la misma vida trae.

Locutor 1: Sí, sigue de actualidad como guía en las pequeñas batallas que cada individuo afronta en el día a día de su existencia, en las que quizás todavía haya quien encuentre y viva su más alto sentido.

Locutor 2: Bien, pues en la medida de nuestras posibilidades y más allá de su extensión y la dificultad que se nos presenta con los nombres en sánscrito, trataremos de ir desarrollando para nuestro oyentes, aquí en “Taberna Hermética”, su argumento y algunas de las ideas contenidas en este extraordinario relato que narra la vivencia de una interrelación constante entre dioses y héroes, también entre el orden cósmico y el humano.

Locutor 1: Como no podía ser de otra forma, antes que en la tierra, el poema tiene sus raíces en el ámbito celeste, origen de la dinastía lunar a la que pertenecen tanto Krishna como los Pandavas y los Kauravas.

Locutor 2: Sobre esta dinastía nos cuentan los Puranas que:

Voz del Ateneo: “Existió un sabio llamado Atri. Atri consiguió hacer tapasyá (meditación) de gran dificultad. Tan difícil era la tapasyá que la energía de Atri fue propulsada hasta el cielo. El cielo, no pudiendo soportar dicha energía, la lanzó de nuevo hacia la tierra. La energía hizo nacer a Soma o Chandra, el dios Luna. Brahmá subió a Chandra en su carro y paseó el carro por la tierra veintiuna veces. De la energía que sobraba después de que Chandra fuese creado nacieron las hierbas”.7

Voz del Ateneo: “Chandra llevó a cabo el rajasuya yajna (sacrificio real) como celebración de su soberanía”.8 A continuación, en el Purana Brahmá se escribe sobre varios reyes que pertenecieron a la dinastía lunar.

Voz del Ateneo: “De Puru fue descendiente el rey Bhárata, por quien la tierra se llamó Bharatavarsha. De esta misma estirpe nació el rey Kuru, cuyos descendientes fueron conocidos como los kurus. El lugar sagrado de Kurukshetra debe también su nombre al rey Kuru”.9

(Música locutores)

Locutor 1: Hemos creído conveniente mencionar el origen de la dinastía a la que pertenecen los protagonistas de la epopeya, que junto a la dinastía solar, son las dos ramas de las que surge la realeza de la India, y por extensión las dinastías de la casta de los guerreros o Kshatriyas.

Locutor 2: Podemos ahora comenzar a narrar que en un tiempo mítico al rey de los Kurus se le compele a renacer en la tierra por osar mirar indiscretamente a la diosa Ganga y enamorarse de ella; por lo que nacerá de nuevo como Santanu.

(Música de fondo. David Shire, “Mahabharat Soundtracks, Full Theme Lyrical”)

Voz del Ateneo: Santanu se reencontrará con la diosa en su encarnación terrestre y contraerá matrimonio con ella. Para acceder a dicho matrimonio, Ganga, le impondrá la condición de que jamás cuestione sus acciones, ya que si lo hiciera ella desaparecería.

Voz del Ateneo: De forma análoga a como ocurre en el mito de Tetis y Peleo, la diosa va ahogando a sus hijos en el río Ganges nada más nacer para liberarlos de su existencia mortal, y cuando va a hacer lo mismo con el octavo, su esposo, el rey Santanu, ya más que horrorizado e ignorante de las intenciones últimas de Ganga, se lo reprocha. Por lo que la diosa desaparece, pero no su hijo. Este hijo es Devavrata, más tarde conocido como Bhisma “el que hizo un voto terrible”.

Voz del Ateneo: Tenemos al rey de Hastinapura, Santanu, completamente devastado por la pérdida de su mujer, la diosa Ganga, aunque con el tiempo encontrará consuelo al conocer a Satyavati (cuyo nombre significa Verdad).

Voz del Ateneo: Ella era ya madre de Vyasa, al que tuvo unida al gran rishi Parasara.

Voz del Ateneo: Santanu se enamora perdidamente de ella, pero el padre de Satyavati, un pescador, pone como condición para entregar a su hija que si les naciera un hijo, éste sería el heredero a la corona y no otro. Lo cual deja fuera de su derecho legítimo a Bhisma, el hijo de Ganga que sobrevivió.

Voz del Ateneo: Al enterarse de ello Bhisma, para complacer a su padre y que éste pudiera llevar a cabo sus deseos de contraer matrimonio, hace un voto de celibato y promete no casarse nunca.

Voz del Ateneo: Feliz, Santanu, contraerá matrimonio con Satyavati y en agradecimiento, concederá a su hijo Bhisma el don de morir cuando él mismo lo determinara.

Voz del Ateneo: De la unión de Santanu con Satyavati nacen dos hijos: Chitrangada, que muere pronto y Vichitravirya al que, llegado el momento, el mismo Bhisma será quien le busque consortes. Para ello eligió a las tres hijas del rey de Kasi, a las que rapta: Amba, Ambika y Ambalika. Con Amba, la primera, hay un mal entendido que perdurará en el tiempo y transformada en guerrero acabará siendo la causante de la muerte del mismo Bhisma, pero mejor no adelantar acontecimientos.

Voz del Ateneo: Una muerte prematura alcanza también a Vichitravirya, el príncipe heredero, dejando a sus esposas, Ambika y Ambalika, viudas y sin descendencia.

Voz del Ateneo: A falta de un heredero al trono de Hastinapura, Satyavati pide a Bhisma que se una con las viudas, pero éste se niega haciendo honor al voto que antaño hiciera; recurrirá entonces la reina a aquel primer hijo suyo, Vyasa, pues en una situación así era lícito que un Brahmán, descendiente de la familia real, interviniera para evitar la extinción de la dinastía.

Voz del Ateneo: Vyasa se une con Ambika y Ambalika, no sin cierto rechazo por parte de éstas, y, de la primera nacerá Dhritarashtra y de la segunda, Pandu; y además, de una relación de Vyasa con una doncella, nacerá Vidura. Esta es la raíz de la que surgen todos los personajes principales del Mahabharata.

(Música locutores)

Locutor 1: Hagamos un poco de recapitulación, Maha significa “gran” y Bharata se refiere a la India y por extensión a toda la “humanidad” siendo pues el Mahabharata, como se ha dicho, la historia mítica que alude a un momento clave en el descenso cíclico, el final de la tercera edad, y su mítico autor es el rishi Vyasa, “de gran sabiduría y poder”, que se lo dicta a Ganesha.

Voz del Ateneo: “En la tradición hindú, Ganesha representa el Conocimiento, es designado como el “Señor de las deidades”,10 “tiene dos esposas, la Sabiduría y la Inteligencia, lo que le otorga gran poder, el cual buscan sus adeptos por medio de sus sacrificios rituales. Se dice que toda empresa debe efectuarse con la bendición de Ganêsha”.11

Locutor 2: Vyasa, como acabamos de oír, forma parte de esta épica como personaje, es el abuelo de los príncipes que finalmente participarán en la batalla, por lo que siempre protege y aconseja a ambos bandos.

Locutor 3: Bien simbólico todo ello…

(Música cómicos)

Voz de cómico 1: Uff, no se si lo conseguiré… es larguísimo… y acabamos de empezar.

Voz de cómico 2: ¿El qué? ¿Qué es ese tono de desesperación?

Voz de cómico 1: Bueno, no, sí, sí, y si no da igual porque es de lo más entretenido y no sé si entiendo todos los trasfondos, pero sí que cada capítulo es un rapto. Un rapto tras otro. Sin embargo… me gustaría acabarlo, no sé lo que me llevará…

Voz de cómico 2: Lo intento pero no te pillo el hilo… ¿Hablas conmigo?

Voz de cómico 3: Parece que no y parece encantada hablando con ella misma, la verdad que sí parece raptada, debe ser el libro que tiene entre manos. ¡Hola…, hola…! ¿Hay alguien ahí? ¿Qué te tiene tan entusiasmada? ¿Qué estás leyendo?

Voz de cómico 1: ¡Ay! Perdona, es que ando un poco ensimismada y pensando si apuntarme a clases de tiro con arco pues me ronda que algo de divino tiene ese arte. ¡Ay, sí!, este libro es el Mahabharata, esa gran epopeya hindú de la que el otro día se habló, pero es lo más largo que ha llegado a mis manos…

Voz de cómico 3: ¡Guau, sí, menuda… Pandavas y Kauravas! ¿Verdad? Nunca lo he leído pero hace tiempo lo vi en unos videos de Peter Brook, está buenísimo. Ya nos irás contando… Por cierto, creo que es buena idea lo del tiro con arco; yo también me apunto, ¡mi corazón arde en la batalla como el de un Kshatriya! (Ríe).

Voz de cómico 2: Mientras no practicáis el tiro con arco ¿qué tal una partida de dardos? En esta taberna nunca sabes qué va a pasar, ¿así que ahora nos toca la de guerrear?

(Silencio)

Locutor 1: Pues así es, toca la de guerrear. El Mahabharata se basa en la acción —propia de la casta de los kshatriyas— en ese tiempo en el que el Dwâpara Yuga se desgajaba y amanecía el Kali Yuga. El gran ciclo del Manvántara se acercaba a su fase crepuscular, ya próxima al ocultamiento del gran Sol en el interior de la tierra.

(Música de fondo. SPB, “Vidhi Adum Vilayatil”)

Voz del Ateneo: “Para la tradición hindú, ‘de cada poro de Brahma brota un universo a cada instante’, y un ciclo de vida de un universo es llamado Kalpa al que se representa como una respiración de ese Ser invisible. Un Kalpa está a su vez dividido en catorce Manvántaras, siendo cada uno de estos últimos un ciclo humano completo de existencia, o un “día” de la tierra, el cual a su vez es subdividido en cuatro yugas, o subciclos, exactos a las cuatro edades de los griegos”.

Voz del Ateneo: “A la Edad de Oro o Satya Yuga, siguió una de Plata o Trêtâ Yuga; luego vino la de Bronce o Dwâpara Yuga; y finalmente la de Hierro o Kali Yuga, que según datos astrológicos tradicionales está a punto de llegar a su fin”.12

Locutor 2: Con respecto a las castas y su proyección en lo social, que no es exclusiva de la India, podemos leer por su claridad al respecto en el Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos, de Federico González Frías:

Voz del Ateneo: “Las castas, tradicionalmente son cuatro: los brâhmanes, los kshatrîyas, los vaishyas y los shûdras y se corresponden (aunque hay que enfatizar que ello nada tiene que ver con las clases sociales actuales, sino que son categorías espirituales) con los sacerdotes y sabios la primera, con guerreros, reyes y nobles la segunda, con comerciantes, burgueses, administrativos y artesanos la tercera, y con siervos la cuarta y última”.13

Voz del Ateneo: “La función superior implica eminentemente las posibilidades de las funciones inferiores. Es así en toda jerarquía verdadera, es decir, basada en la naturaleza de los seres… La destrucción de este orden es por “el olvido de la ley eterna (que) es la causa de las luchas de clase y de las querellas de familia”.14

Voz del Ateneo: “…se podría decir que los kshatriyas, desde el momento en que se rebelan —contra el poder espiritual—, se degradan de algún modo y pierden su carácter propio para adquirir el de una casta inferior. Se podría añadir también que esta degradación debe acompañar inevitablemente a la pérdida de la legitimidad: si los kshatriyas perdieron, por su culpa, su derecho normal al ejercicio del poder temporal, es porque no eran verdaderos kshatriyas, es decir, que su naturaleza ya no les hacía aptos para cumplir la que era su función propia”.15

(Música locutores)

Locutor 3: Esta rebelión, o mejor incomprensión, viene dada por el olvido que lo temporal tiene de su principio espiritual, de orden esencialmente interno. En el Mahabharata esto viene indicado como el abandono del Dharma, la ley universal.

Locutor 1: El Dharma es uno de los temas claves de esta epopeya. No como una cuestión moral sino como el respeto a la ley emanada de la Inteligencia Cósmica e inscrita en la naturaleza esencial de los seres, que por ello es fundamento del orden, la justicia y la armonía universal.

Locutor 2: Así que no se trata de un tema menor, de una guerra entre buenos y malos; es la lucha por hacer prevalecer el Orden Universal frente al adharma o no-conformidad con la naturaleza de los seres.

(Silencio)

Voz del Ateneo: “Por otra parte, la historia muestra claramente que el desconocimiento de este orden jerárquico, impreso en las castas, acarrea siempre y en todas partes las mismas consecuencias: desequilibrio social, confusión de las funciones, dominación progresiva de elementos cada vez más inferiores y también degeneración intelectual, olvido de los principios transcendentes primero, para llegar después, de caída en caída, hasta la negación de todo conocimiento verdadero”.16

Voz del Ateneo: Con respecto a este conocimiento verdadero, leemos en el Mahabharata: “Adivinando que la Virtud estaba destinada a perder en cada Yuga uno de sus cuatro pilares, ordenó los Vedas, por lo cual fue llamado Vyasa “compilador”. 17

(Música locutores)

Locutor 3: Que grandísima cosa que toda esta información haya podido llegar a nuestros tiempos, nos ayuda a ubicarnos y a comprender todas las deficiencias de la humanidad actual sin entrar en juicios morales al respecto.

Locutor 1: Sí, todo un tesoro que sirve de luz y sostén en esta última edad en la que vivimos, el Kali Yuga o Edad de Hierro, de la que Hesíodo dijo: “¡Ojalá no me tocara vivir a mi vez entre los hombres de la quinta raza! ¡O muerto antes, o nacido después!”.18 Nada menos.

Locutor 2: La raza de los Héroes —mencionada por Hesíodo— que queda entre la Edad de Bronce y la de Hierro podría muy bien ser lo que en el Mahabharata están representando los Pandavas, todos ellos semidioses.

Locutor 3: Sí, sí, muy posible, pero volvamos a la narración de esta gran epopeya de la tradición Hindú e invoquemos y dejémonos penetrar por las deidades, atributos del Ser único, con los nombres con los que se les conoce en esta tradición.

(Pausa musical. Bhaktha Pirahalatha, “Sri Madhava Mukundha Song”)

(Música locutores)

Locutor 1: Estamos en un nuevo episodio de “Taberna Hermética” haciendo un recorrido por este gran legado que pervive en la India, el Mahabharata. Hemos recorrido tan sólo un pequeñísimo trecho de esta obra, cuyas raíces como ya hemos dicho se fundamentan en el cielo.

Locutor 2: Recapitulemos… el rey Santanu tiene con su primera esposa, la diosa Ganga, a Bhisma; y con la segunda, Satyavati, a Chitrangada y Vichitravirya, los que mueren sin descendencia y serán las esposas de éste último, Ambika y Ambalika, quienes gracias a la acción fecundadora de Vyasa darán a luz a los descendientes de la dinastía Lunar.

Locutor 3: Continuaremos narrando el nacimiento de los Pandavas y el inicio del conflicto con los Kauravas.

Locutor 1: Aunque se mencionan muchos nombres en la epopeya generando cierta dificultad, éstos se van reiterando a lo largo del texto y se van haciendo familiares. Pero mejor prosigamos con la historia.

(Música de fondo. Old Mahabharatham Title Song Tamil, “Original version”)

Voz del Ateneo: Recordemos ahora el nacimiento de los hijos de Vyasa, cuyas funciones van a ser designadas por Bhisma: Dhritarashtra, ciego de nacimiento porque su madre cerró los ojos en su encuentro con el brahmán, fue nombrado heredero al trono de Hastinapura, la ciudad de los elefantes; Pandu, pálido de tez también por la reacción de su madre ante el sabio, sería el maestro de armas, mientras que Vidura, el hijo de la doncella que accede al encuentro con Vyasa sin oponer resistencia, tendría gran sabiduría y sería ministro del rey.

Voz del Ateneo: Dhritarashtra, el rey ciego, unido a Gandhari, tendrá cien hijos, los Kauravas, de ellos el mayor es Duryodhana que persistiendo en la negación del Dharma será la causa principal de la destrucción de ese mundo.

Voz del Ateneo: Pandu, el segundo hijo, contrae matrimonio con dos mujeres, Mandri y Kunti. Esta última había recibido de un sabio un mantra mágico que le permitía llamar a los Devas, los dioses, y concebir de ellos, lo que la convierte en una auténtica teúrga.

Voz del Ateneo: Medio jugando, cuando era apenas una niña, probó el mantra invocando al Sol y así concibió del astro rey un niño suprahumano. Como no estaba aún desposada, y aunque no había perdido su virginidad, para evitar perder su reputación lo lleva a la orilla del río y lo abandona en una caja que flota a la deriva. Este niño es Karna, también conocido como Radheya, el que será “un gran arquero, bondadoso de corazón como ningún otro”.19

Voz del Ateneo: En una cacería en el bosque, de forma accidental Pandu mata a un rishi que había tomado la forma de un ciervo para unirse a su mujer, por lo que éste lo maldijo diciendo que moriría en cuanto yaciera con cualquiera de sus esposas.

Voz del Ateneo: Así que Kunti con el fin de darle descendencia a su esposo sin que éste tuviese que perecer se sirve de aquel don que había recibido, y con diferentes dioses dará a luz a los Pandavas.

Voz del Ateneo: El mayor de ellos es Yudhisthira, al que Kunti diera a luz tras invocar al señor del Dharma; justo por naturaleza, será un experto en el arte de la jabalina; después tuvo a Bhima que al igual que Hanuman —el héroe semidiós del Ramayana, la otra gran epopeya hindú— es hijo de Vayu, dios del viento; este Pandava es grande y poderoso con la maza, dotado de enorme fuerza. Imaginen la fuerza del viento, sobre todo cuando éste se encoleriza.

Voz del Ateneo: Kunti llamó luego a Indra y dio a luz al gran arquero Arjuna, también conocido como Nara, compañero inseparable de Krishna o Narayana.

Voz del Ateneo: Y por último, de Mandri, a quien Kunti enseña el mantra, nacen invocando a los mellizos celestiales Aswini kumara, los gemelos Nakula y Shadeva, diestros en el uso de la espada y de gran belleza.

(Música cómicos)

Voz de cómico 1: Un momento, la madre de los Pandavas ¿invoca a un dios para tener descendencia? Eso no pasa en todas las familias ¿no?

Voz de cómico 2: Está claro que los hechos narrados son de naturaleza suprahumana.

Voz de cómico 1: ¿Entonces podemos considerarlos como hijos del Espíritu y a las madres como capaces de hacer magia?

Voz de cómico 2: Magia de la buena. Está claro que aquí los humanos no han perdido del todo la percepción de la unidad que conforma el mundo visible y el invisible.

Voz de cómico 3: El nacimiento de los Kauravas también tiene su parte sobrenatural. Según el texto, tras un embarazo excepcionalmente largo, Gandhari, su madre, da a luz una masa pétrea sin completar, la cual, por consejo de Vyasa, parte en 100 pedazos y entierra en tierra fértil para acabar su gestación.

Voz de cómico 1: No sé que pensarán ustedes pero desde luego se podría escribir una novela con tales argumentos.

Voz de cómico 2: Y, ¿qué te parece titularla el Mahabharata?

Voz de cómico 1: Claro, qué despiste. Mejor leer con atención qué es lo que aquí se narra.

Voz de cómico 3: Nada nuevo bajo el sol.

(Música locutores)

Locutor 2: Vemos en este escrito que para cada gesta, los personajes se encomendaban a los dioses y a la voluntad del destino, a la ley divina, el Dharma, sin queja, con absoluta aceptación por difícil que ello fuera…

Locutor 3: …aunque tampoco deja de lado las incomprensiones que dan lugar al engaño, la envidia, la lucha de poderes y la traición.

Locutor 1: Continuando con el argumento de la epopeya, el nacimiento de los Pandavas se produjo en una región de los Himalayas y tras la muerte de su padre Pandu fueron llamados por su tío a Hastinapura.

Locutor 2: Dhritarashtra, el rey ciego, los recibe como si fueran sus propios hijos, pero pronto surgen los resentimientos con sus primos los Kauravas…

Locutor 3:  ...los que casi desde el principio empiezan a manifestar las pasiones que señalan la edad oscura o Kali Yuga: los celos, la envidia, la ira, la competencia, etc., impulsos que encarnarán principalmente en el corazón de Duryodhana, el mayor de los Kauravas.

Locutor 1: Oigamos la profecía que hace Vyasa a su madre Satyavati.

(Silencio)

Voz del Ateneo: “Madre, los días felices se han acabado. A la casa de los Kurus le esperan días espantosos y terribles. Día a día se irán acumulando pecados. El mundo ya ha pasado la época de su juventud. Dentro de unos pocos años, el pecado morará en la mente de tu querido nieto Dhritarashtra y en la de sus hijos. Habrá una gran aniquilación. Madre, tú no tienes suficiente fuerza como para soportar el espectáculo de ver a tus biznietos destruirse unos a otros; ¡sí! destruyéndose en una gran guerra. ¿Por qué permanecer aquí?; retírate al bosque y abandona este mundo”.20

(Música locutores)

Locutor 1: Duryodhana celoso de las virtudes de los Pandavas, en especial de la fuerza de Bhima, el hijo de Vayu, el dios del viento, y lleno de odio hacia él, perpetrará un plan junto a su tío Sakuni —siniestro personaje que siempre lo ha de arrastrar hacia sus más bajos instintos— para matar al príncipe Pandava.

Locutor 2: Planean envenenarlo y tirarlo luego a las aguas del Ganges. No sólo no consiguen matarlo sino que “les sale el tiro por la culata” ya que “casualmente” lo muerden unas serpientes tras haber ingerido el veneno preparado por su primo.

Locutor 3: Veneno que queda contrarrestado por el de las mordeduras de las serpientes, y además el rey de éstas, las Nagas, tras reconocerle, le ofrece un elixir divino que dota a Bhima de fuerza sobrenatural.

(Silencio)

Voz del Ateneo: “—Bebe cuanto quieras. Mientras más bebas, más fuerte te harás. Cada cuenco te da la fuerza del mil elefantes”.21

Voz del Ateneo: “Bhima se bebió ocho cuencos de aquel elixir divino y se echó a dormir. Durmió durante ocho días y al octavo despertó. Le alimentaron con la comida divina del rey de los Nagas y le condujeron a la superficie del río”.22

(Música locutores)

Locutor 1: Los Pandavas junto a su madre reciben con gran júbilo a Bhima, por contra Duryodhana se siente frustrado y el odio sigue creciendo en su corazón, así el príncipe Pandava se convertirá en su principal enemigo. Ya no reinará más la paz en Hastinapura.

Locutor 2: Por otro lado las cualidades de Yudhisthira, el hijo del Dharma: sabiduría, prudencia, generosidad, paciencia y valentía, le hacen sobresalir sobre el resto de los primos y por ser el mayor de todos ellos, su tío, el rey ciego —atributo que más allá de una limitación física evidencia su ignorancia, y a pesar de no ser lo que el corazón del rey lleno de falsedad y malicia realmente anhela—, se ve obligado a nombrarlo heredero legítimo al trono de Hastinapura.

(Silencio)

Voz del Ateneo: Como podrán imaginar, esto enfurece todavía más a Duryodhana, incapaz de reconocer la auténtica realeza en el alma de su primo, así que junto a su tío materno, Sakuni, y con la aquiescencia de su padre el rey, traman otro complot, esta vez para aniquilar a todos los Pandavas y tener el camino despejado para asumir el poder.

Locutor 1: Se trata de uno de los episodios más perversos de la epopeya.

(Música de fondo, “Classical Indian Music”)

Voz del Ateneo: Buscan una excusa benevolente para hacer salir a los Pandavas y a su madre de Hastinapura hacia Varanata para asistir a un festival dedicado al gran Sankara, a Shiva, a quien le estaba consagrada la ciudad.

Voz del Ateneo: A pesar de sus sospechas aceptan, por respeto filial, la decisión del rey. Éste había mandado construir un suntuoso palacio en Varanata para los Pandavas pero hecho de materiales inflamables, dando órdenes a uno de sus ministros de que pasado un tiempo prudencial le prendiera fuego con los príncipes y su madre dentro.

Voz del Ateneo: Vidura, el otro tío paterno de los Pandavas que se mantiene fiel a ellos, a través de un ardid manda construir un túnel para que sus sobrinos puedan escapar del incendio. Los restos carbonizados del palacio, entre los cuales aparecen 6 cuerpos, hacen creer a todo el mundo que los príncipes realmente han fallecido.

Locutor 1: Ya estamos viendo cómo se las gastan Duryodhana y su tío. Escuchemos a continuación cómo le son narrados por Vidura los hechos al abuelo Bhisma.

Voz del Ateneo: “Este complot fue planeado por el rey, su hijo Duryodhana y Sakuni. Ahora están muy felices porque creen que nadie sabe que ellos han sido los responsables. Pero yo lo sé, y sé que los Pandavas están a salvo y que ahora se dirigen hacia Sidhavata, un bosque que se encuentra al sur del Ganges. Cuando llegue el momento adecuado resurgirán de la oscuridad como la luna llena y llegará el día que serán los gobernantes del mundo. Pero debemos esperar porque muchas cosas han de suceder aún antes de que llegue ese momento”.23

(Música cómicos)

Voz de cómico 1: ¡Qué bichos el Duryodhana, su tío y su padre… y la madre que los parió! Voy a coger la maza como el grande y fuerte Bhima y… ¡se van a enterar! ¡Van a volar por los aires!

Voz de cómico 2: Prudencia…, prudencia, como diría Yudhisthira, son las pasiones las que los arrastran a su caída. Además, forma parte del juego, en el que por otra parte no hay juicios desde el punto de vista moral.

Voz de cómico 3: Qué os parece si para entender la partida tomamos un poco de Amrita o Soma, o en su defecto, algún traguito de una bebida espirituosa.

Voz de cómico 1: Creo que en eso estamos todos de acuerdo y ¡lo vamos a necesitar!

(Música locutores)

Locutor 1: Los Pandavas han salido bien librados en esta ocasión aunque aún les quedan numerosas pruebas que afrontar, después de todo se trata de seguir la vía heroica no exenta de peligros y traiciones a granel.

Locutor 2: Su gesta al completo es un Sacrificio, se trata de vivir el mito, que no es otra cosa que seguir el dictamen del Dharma, la Ley Universal.

Locutor 3: En esencia, como toda epopeya mítica, se trata de aniquilar al pequeño “yo” y reintegrarse a la verdadera identidad. Eso es lo que los hará realmente gobernantes del mundo.

(Música de fondo. Jayanti Kumaresh, Raga Shanmukhapriya, Saraswati Veena, “Carnatic music”)

Voz del Ateneo: Las aventuras continúan para los Pandavas. Tras escapar del incendio permanecerán por un tiempo escondidos en el bosque y de ahí se dirigirán a la capital del reino Panchala disfrazados de brahmanes.

Voz del Ateneo: Ya en la ciudad se enteran que pronto se va a celebrar una competición de tiro con arco para ganar la mano de la bellísima princesa Draupadi, nacida ya adulta junto a su hermano, de un sacrificio de fuego realizado por su padre el rey Drupada.

Locutor 1: Como guerreros que son, los Pandavas, deciden asistir de incógnito vestidos como brahmanes.

Locutor 2: Al certamen acuden príncipes llegados de todas partes de la India, y todos prueban suerte en la competición del tiro con arco pero nadie consigue acertar el blanco hasta que… lo intenta Arjuna.

Voz del Ateneo: “Arjuna se acercó al gran arco y se postró ante él. Luego con una ligera sonrisa en sus labios levantó el arco con su mano izquierda y con su mano derecha tensó la cuerda disparando una tras otra las cinco flechas. Las cinco hicieron diana perfecta sumando el impulso de una a la otra hasta hacer que el pez, el blanco, se desprendiese cayendo a tierra. Los comentarios de admiración y sorpresa de la gente, produjeron un creciente estruendo ensordecedor. Los brahmanes estaban muy emocionados al ver que uno de ellos había superado la prueba que los kshatriyas habían abandonado por imposible”.24

Locutor 2: Una gran hazaña que también es celebrada por los seres celestes.

Voz del Ateneo: “Del cielo llovieron flores sobre Arjuna, y Draupadi con la gracilidad de un cisne, se levantó dirigiéndose hacia Arjuna y depositó la guirnalda en su cuello. El salón resonó con el bramido de caracolas, trompetas y todo tipo de instrumentos musicales. Los cielos resonaron con la música de todos los instrumentos celestiales. Arjuna y Draupadi formaban una pareja tan hermosa como la de Indra con Sachi, o la de Agni con Swaha, o la de Vishnu con Lakshmi, (…) Arjuna cogió a Draupadi de la mano y descendió del escenario con ella”.25

Locutor 1: Los Pandavas regresaron luego junto con Draupadi a la casa donde se hallaban alojados con su madre y al llegar, con gran excitación, le dicen a ésta:

(Silencio)

Voz del Ateneo: “Madre, ¡mira lo que hemos traído!” Kunti, de espaldas y acostumbrada a las dádivas que la gente daba a sus hijos creyendo que eran verdaderos brahmanes, contesta:

Voz del Ateneo: “Sea lo que sea que hayáis traído, podéis compartirlo entre vosotros. Luego se reunió con ellos sorprendiéndose al ver a la bella Draupadi de pie junto a Arjuna”.26

(Música locutores)

Locutor 2: Lo dicho, dicho estaba y no había vuelta atrás, así que Draupadi sería la esposa compartida por los cinco Pandavas. También es en ese momento cuando se produce el primer encuentro de éstos con su primo Krishna, el que en su existencia humana nació de Vasudeva, el hermano de Kunti.

Locutor 3: Los Pandavas por fin revelan su identidad y los cinco van a ver al rey Drupada para pedir la mano de su hija. Por supuesto que el rey va a poner el grito en el cielo al enterarse que se va a casar con los cinco, pero aparecerá Vyasa dando las razones para que el rey Pachala acepte el enlace; dice:

(Silencio)

Voz del Ateneo: “Además aquí ocurre que toman parte seres divinos. Draupadi, en su vida anterior rogó al Señor Sankara que le concediera cinco maridos en su siguiente vida. Yo conozco el secreto que hay detrás de todo esto. No se me permite contaros cuál es, pero puedes fiarte de mi palabra. Drupada, no harás nada contra el Dharma consintiendo este matrimonio. No habrá ninguna transgresión del Dharma”.27

(Música locutores)

Locutor 1: Las misteriosas palabras de Vyasa nos hacen reflexionar que los cinco Pandavas son manifestaciones de los atributos de un mismo Principio y como tales hay que considerarlos, en esencia Uno.

Locutor 2: Igualmente Draupadi también es la manifestación del aspecto femenino de la deidad, así que la podemos considerar como la Shakti de ese mismo Principio único. Nos dice Federico González Frías en el Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos acerca de este término:

(Silencio)

Voz del Ateneo: Shakti es “la energía femenina de un dios, su esposa, su cómplice, ella misma, como parte integrante del cosmos amalgamada en un abrazo a la deidad a la que se une como paredro. Así la Shakti de Shiva, de Varuna o de cualquier otro numen, incluso Garuda. Tienen actuaciones independientes a las de ellos”.28

(Pausa musical. Joaquín Sabina, “Noches de boda”)

(Música locutores)

Locutor 3: Como podrán imaginar a estas alturas nuestros oyentes, el resurgimiento de los Pandavas a los que todo el mundo daba por muertos hace entrar en pánico a los Kauravas, los que tras sus intentos fallidos de eliminarlos ya no saben cómo “quitárselos de encima” ¿Qué se les va a ocurrir ahora?

Locutor 1: Para deliberar el futuro de los Kauravas y los Pandavas se decide organizar una asamblea a la que asistirá Bhisma —que recordemos es el hijo del rey Santanu y la diosa Ganga—, y el resto de ancianos, tutores e instructores de los príncipes.

Locutor 2: En principio se conmina a los Kauravas a que inviten a los Pandavas a volver a Hastinapura y a repartir con ellos el reino. Aparentemente el rey Dhritarashtra acepta favorablemente los consejos que le dan, y es Vidura el encargado de ir a buscar a los Pandavas y traerlos de regreso.

Locutor 3: Conociendo las inclinaciones del rey ciego, Krishna acompaña a sus primos de camino hacia Hastinapura.

Locutor 1: Una vez allí, con mucha pompa y boato, se les prepara una recepción oficial en la que el rey dirigiéndose al mayor de los Pandavas dice:

(Silencio)

Voz del Ateneo: “—Yudhistira, escucha lo que voy a decir. Este reino mío debe su existencia a tu querido e ilustre padre, y esto te da derecho a que tú también gobiernes. Por lo tanto, sugiero que el reino sea dividido entre mi hijo Duryodhana y tú. He decidido hacerte señor de Khandavaprastha. Ahora me gustaría saber tus opiniones y también las de Krishna”.29

Locutor 2: Claramente hay algo que el rey prefiere no mencionar, ya que…

Voz del Ateneo: “El país llamado Khandavaprastha en su día fue capital de los kurus, pero fue devastado tiempo después por la maldición de los rishis (…). La capital tuvo que ser abandonada y ahora era un lugar estéril y árido; nadie podía vivir allí. No crecía nada, ni siquiera los animales podían sobrevivir en aquel lugar”.30

(Música locutores)

Locutor 3: De nuevo aparece el engaño y la perfidia, pero no se quejaron los Pandavas, aceptaron los deseos del rey.

Locutor 1: Y una vez más la historia da un giro inesperado gracias a la intervención de Krishna que pedirá a Indra que dé nueva vida a esas áridas tierras, ahora el reino de los Pandavas.

Locutor 2: A partir de ese momento Khandavaprastha se conocerá como Indraprastha en honor al Rey de los dioses, el que con la ayuda de Visvakarma, el arquitecto divino, lo convierte en el lugar más maravilloso del mundo entero.

Locutor 3: Con los Pandavas en Indraprastha dejamos por el momento la narración de esta magnífica epopeya del Mahabharata, que habremos de continuar en nuevos podcasts.

Locutor 1: Esperamos que hayan disfrutado este recorrido tanto como nosotros y se haya podido atisbar en el camino la profundidad y belleza de este texto sagrado de la Tradición Hindú.

Locutor 2: Sólo nos resta agradecer la inestimable participación del Ateneo del Agartha.

Locutor 3: Y como siempre dar las gracias una y mil veces. Hasta pronto.

(Tema musical, Mahabharat, all songs)



Podcast
próximamente
NOTAS
1 El Mahabharata. Se han utilizado en el texto diversas versiones de El Mahabharata:
El Mahabharata. Ediciones Sígueme, Salamanca, 2019.
Mahâbhârata (Sánscrito text with English Translation). Ed. M. N. Dutt, Calcuta, 1895.
Mahabharata. Versión original: Mahabharata by Kamala Subramaniam. Traducción: Emilio Faro. Versión online maquetada por Latex, 2015.
Mahabharata. Ed. Edicomunicación S. A., Barcelona, 2006.
2 René Guénon. El hombre y su devenir según el Vedanta, versión online. M. José. En papel, Ed. Ignitus. Sanz y Torres, Madrid, 2006.
3 René Guénon. Estudios sobre Hinduismo. Ediciones Vía Directa, Valencia, 2007.
4 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Atma”. Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2013. Integramente en versión online: Diccionario.
5 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Avatâra” (hindú). Ibid.
6 Alain Daniélou. Dioses y mitos de la India. Ed. Atlanta, Girona, 2009.
7 Dipavali Debroy / Bibek Debroy. El Purana Brahmá. Ed. Etnos, Madrid,1999.
8 Ibid.
9 Ibid.
10 René Guénon. El hombre y su devenir según el Vedanta, op. cit.
11 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Ganêsha (hindú)”, ibid.
12 Federico González y cols. Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha. Módulo III: “Las cuatro edades. Revista SYMBOLOS nº 25-26, Barcelona, 2003. Integramente en versión online: Programa Agartha.
13 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Castas”, ibid.
14 A. K. Coomaraswamy. Hinduismo y Budismo. Ed. Paidós Orientalia, Barcelona, 1997.
15 René Guénon. Autoridad Espiritual y Poder Temporal. Ed. Paidós Orientalia, Barcelona, 2001.
16 Ibid.
17 Mahabharata, op. cit. (Ver nota 1).
18 Hesíodo. Teogonía. Ed. Porrúa, S. A. México, 1982.
19 Mahabharata, ibid. (Ver nota 1).
20 Ibid.
21 Ibid.
22 Ibid.
23 Ibid.
24 Ibid.
25 Ibid.
26 Ibid.
27 Ibid.
28 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Shakti (hindú)”, ibid.
29 Mahabharata, ibid. (Ver nota 1).
30 Ibid.
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