SYMBOLOS
Revista internacional de 
Arte - Cultura - Gnosis
 
CAÑAS HUECAS

“La Creación está inacabada, y precisa de la acción teúrgica
del ser humano para completarla, para mantenerla viva.
El día que no quede un solo hombre sobre el manto de la Tierra
que encarne tal misión, esta humanidad expirará,
y justo en ese instante el albor de un nuevo mundo despuntará.”.1

Nada hay más chocante que asumir lo que siempre sospechamos: nuestra total ignorancia en lo tocante a nuestra verdadera identidad. ¿Quién es uno? Es la pregunta y la respuesta: Uno es uno que cree está separado de Uno y no es así en realidad, aunque a un nivel lo parece.

Los opuestos se conjugan precisamente por la oposición natural entre ambos. (No hay cerradura sin llave). Lo bello es feo y feo lo que es bello2, con estas palabras accedemos a estancias más profundas.

No tienen cabida en este Colegio los tejemanejes individuales aprendidos y usados con fines de dudoso interés, ni las “buenas intenciones” con las que están empedrados los caminos del infierno. No se puede servir a dos amos, ni es posible guardarse nada por si acaso, aquí la personalidad está puesta en su sitio, al servicio de lo más alto, cumpliéndose el vencimiento del mal justamente

en el mismo instante en que vence plenamente al bien, consumiéndose así la fuerza a la cual hasta ese momento debió su existencia.3

Esto no se realiza de una vez sino que va por grados, y ha de haber verdadero amor hacia lo que se quiere comprender, o mejor, reconocer, porque si no es así, ni modo, olvídese, se necesita pasión, pasión por el Conocimiento y ése es el fuego interno al que se refieren nuestros hermanos Alquimistas, que hay que vigilar para que no se apague. En momentos conviene avivarlo, mientras que otros es mejor suavizar, temperando su potencia, no sea que se queme la Obra, la que uno realiza consigo mismo afinándose y puliendo sus asperezas tal cual una piedra que ha de ser adecuada a la construcción arquetípica de la que forma parte. También puede ser visto como un trabajo de despojamiento de las capas brutas, los propios condicionamientos

económicos y políticos, sentimentales, ideológicos, pasionales, etc., etc.,4

que determinan la personalidad y posición en el mundo, los negocios en los que apostamos poniéndonos de un lado u otro sin ver que obviamente entre ambos conforman el sistema,

los pacifistas y los belicosos, los revolucionarios y los conservadores, yo y el otro, que se pierden en minucias, mientras ellos mismos que creen tener tanto poder, son utilizados como títeres por fuerzas desconocidas y mucho más poderosas, que son las que verdaderamente manejan las energías de este gran teatro del mundo.5

Y no serán pocos quienes juzguen sin fundamento esta posición en nombre de vaya usted a saber qué, tomando la forma que tome. No nos interesa a los hijos de Hermes otra cosa que no sean las cosas del Padre. La deidad que nos trajo al Mundo de los Vivos es la misma que la que trajo a nuestros hermanos: Thot, Viracocha, Quetzalcóatl, Odín. Así llamada en tiempos y lugares distintos por sabios filósofos, sacerdotes, chamanes, Magos, teúrgos y en general hombres de conocimiento, verdaderos artistas adscritos a esta o aquella Tradición.

Personajes ilustres que conforman la cadena áurea del Pensamiento, que han recibido y transmitido de la manera que fuere siguiendo los designios divinos con los que ellos mismos se identifican (para una mentalidad tradicional los hechos y las cosas son simbólicos, las manifestaciones de la deidad), lo que ha tenido, tiene y tendrá lugar hasta el fin, que no sobrevendrá en tanto “quede un solo hombre sobre el manto de la Tierra que encarne tal misión”, como señala la cita al comienzo.

Que se sepa desde ya: la deidad, (que no está fuera de uno y lo comprende todo), pese a hallarse oculta, velada en apariencia, es omnipresente, está a la vista de todos. La fuente subterránea emerge abundante a los pies del Árbol de la Vida, nutre los cuatro confines y edades del mundo, manifestándose en estos momentos de oscuro frío y rígido Hierro.

La Unidad se canta a sí misma y las voces disonantes ponen el contrapunto en el cumplimiento de la Obra. Todo sea consumado. ¡Salud! Eje del mundo, Potencia de potencias, centro en todas partes y circunferencia en ninguna.6

El Dorado existe en el corazón del iniciado, la Ciudad Celeste está aquí, abierta la entrada al Palacio cerrado del Rey, tal como nos dijeron. Quien quiera entrar, deje todo en la puerta, desnúdese. Sea, caña hueca.

Carlos Alcolea

 

NOTAS
1 Presencia Viva de la Cábala. Federico González y Mireia Valls.
2

Macbeth. William Shakespeare.

3

I Ching. El Libro de las Mutaciones. El Oscurecimiento de la Luz. Comentario a la línea seis al tope. Richard Wilhelm.

4

Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada, Horror. Federico González Frías. http://diccionariodesimbolos.com/horror.htm#diccionario

5

Ibid.

6

Todo el orden de lo creado (la cosmogonía) emana de la luz suprainteligible que mora en las "Tinieblas divinas", y, en cuanto que se manifiesta, esa luz (gracias a la cual nace la visión intelectual, racional y sensible) se concibe como un "rayo luminoso", verdadero Eje del Mundo que comunica el Principio con su manifestación y la manifestación con su Principio. A través de ese "rayo luminoso" (llamado Buddhi -el intelecto Superior- en la tradición hindú, y que es idéntico al Verbo o Logos espermático), el "Dios oculto" e inexpresable se revela y expresa a su creación, estando al mismo tiempo ausente de ella en su trascendencia. Esta ausencia y simultánea presencia de Dios en la manifestación, Nicolás de Cusa la explica con una antigua sentencia hermética: "Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna". De ahí que se trate "de la permanente paradoja de una ausencia siempre presente, de una inmanencia trascendente. Cualquier punto de la circunferencia, al transformarse en centro, todo lo abarca. Y cualquier punto de este círculo, o sistema, lleva en forma inherente, constitutiva, esa misma posibilidad. La unión de contrarios ha dado lugar a la simultaneidad de lo que ya no se diferencia. Todo está en todo, y todo en uno".
La Tradición Viva. Francisco Ariza.
http://symbolos.com/s11frar.htm
Última cita entrecomillada perteneciente al libro La Rueda. Una Imagen Simbólica del Cosmos. Federico González Frías.
http://simbolismoyalquimia.com/simbolica/simbolos-tradicionales.htm

 
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